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Una Mirada Posmoderna del Caribe Colombiano

lunes, 24 de noviembre de 2008

Publicado por una miradapos moderna del caribe en 12:46 No hay comentarios:
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Una Mirada Posmoderna del Caribe Colombiano

La costa norte colombiana se caracteriza por el calor humano de su gente, la espontaneidad del lenguaje, la laxitud en las normas de cortesía, su paisaje tropical, su gastronomía, humor y la variedad léxica y fonética propias del habla caribeña.
Esta región comprendida por los departamentos de la Guajira, Magdalena, Atlántico, Cesar, Córdoba, Sucre, San andrés y Providencia; es el lugar de nacimiento de muchos escritores y por ende, lugar de referencia de sus obras literarias; entre ellos podríamos resaltar a David Sánchez Juliao, Efraín Medina, José Félix Fuenmayor, Álvaro Cepeda Samudio, Germán Espinoza, Héctor Rojas Herazo y Fanny Buitrago, entre otros, quienes en sus obras han sabido plasmar muchos aspectos culturales de la región y han dado muestra en ellas del pensamiento moderno y posmoderno propios de la época en que surgen como artistas.

Biografías de Escritores del Caribe Colombiano

Efraín Medina Reyes
Escritor cartagenero nacido en el año de 1971. Abandonó sus estudios de medicina y economía para dedicarse a la literatura. Ha ganado varios concursos literarios: II Premio Nacional de Poesía ICFES 1985, Concurso Revista Aracataca 1986, Premio Nacional de Novela del Ministerio de Cultura 1997, Beca del Fondo Mixto de Cultura de Cartagena 1999, finalista en el Concurso Nacional de Novela Ciudad de Pereira 1987.
En 1991 escribió y dirigió la película Ejercicios del ansia y la pieza teatral Poetas y carniceros, y en 1994 escribió las canciones del álbum El duelo. Reside en su ciudad natal.
Sus obras son: Novela
Se vende artefacto para pelar manzana 2004.
Érase una vez el amor pero tuve que matarlo 2003.
Técnicas de masturbación entre Batman y Robin.
Novela supercool basada en la técnica del dedo pulgar introducida en América Latina por Bruce Lee, Ciro Díaz, Bruno Mazzoldi y The Velvet Underground 2002.
Poesía
Pistoleros/putas y dementes 2005.
CuentoCinema árbol y otros cuentos 1996.


Germán Espinosa
Escritor cartagenero nacido el 30 de abril de 1938, a los 15 años publicó su primer libro, de versos eróticos, por lo cual fue expulsado del Colegio. Periodista, editor, traductor, poeta, dramaturgo, cuentista y novelista. En 2001 la Universidad de Antioquia le otorgó el título de Maestro Honoris Causa en Literatura ya que “su obra numerosa, variada y riquísima estéticamente es el producto de toda una vida consagrada al oficio de escritor”.
Sus obras son:
La balada del pajarillo 2000.
Romanza para murciélagos 1999.
La lluvia en el rastrojo 1994.
Los ojos del basilisco. 1992.
La tragedia de Belinda Elsner 1991.
Sinfonía desde el Nuevo Mundo 1990.
El signo del pez 1987.
La tejedora de coronas 1982.
El magnicidio 1979.
Los cortejos del diablo 1970.
Cuento
Antología personal 2001.
Cuentos Completos 1998.
El naipe negro 1998.
Noticias de un convento frente al mar 1988.

Héctor Rojas Herazo
Nació en 1921 en Tolú y falleció en Bogotá, 2002, departamento de Sucre situado en la Costa Caribe de Colombia. Allí se inicio desde niño como pintor, dibujante y poeta. Luego incursionó en el periodismo (El Heraldo, La Prensa, El Universal, Diario de Colombia, El Tiempo, El Espectador) y fue colaborador ocasional de revistas como Sábado.Como pintor realizó más de sesenta exposiciones dentro y fuera del país (España, Alemania, Estados Unidos, Canadá). En 1977 recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Cartagena y en 1998 la Universidad de Antioquia le otorgó la Orden al Mérito Universitario Francisco Antonio Zea Categoría Oro por haber “contribuido de manera decisiva al engrandecimiento del patrimonio cultural de nuestro país y de Latinoamérica, con sus valiosos aportes como novelista, poeta, pintor y periodista”. En ese mismo año recibió la Cruz de Boyacá y en 1999 el Premio Nacional de Poesía José Asunción Silva. Murió en Bogotá el 11 de abril de 2002.
Dentro de sus obras se encuentran:
Novela
Las úlceras de Adán,1995.
Celia se pudre,1985.
Señales y garabatos del habitante,1976.
En noviembre llega el arzobispo,1966.
Respirando el verano,1962.
Poesía
Agresión de las formas contra el ángel, 1961.
Desde la luz preguntan por nosotros 1956.
Tránsito de Caín,1953.
Rostro en la soledad, 1952.

Fanny Buitrago
Escritora nacida en Barranquilla, en 1943, de padre tunjano y madre barranquillera. Creció entre libros, en un ambiente donde se cultivaba la música, la pintura, la literatura y la historia. Comenzó a leer y a escribir desde muy temprano, bajo la influencia de dos lectores infatigables: su padre, Luis Buitrago, y su abuelo materno, Tomás González, de quienes heredó el deseo de escribir y la afición al teatro y al buen ciñe.
Entre sus obras se pueden mencionar:
Bello animal 2002.
Señora de la miel 1993.
Los amores de Afrodita 1983.
El hostigante verano de los dioses (1963)
Cola de zorro (1970)
Los Pañamanes (1979)
La casa del arco iris (1986) y
Señora de la miel (1993).
También ha publicado los libros de relatos
Los Encantamientos.
La otra gente (1973)
Bahía sonora (1975)
Los amores de Afrodita (1983)
Líbranos de todo mal (1989) y varias obras de teatro.

José Luis Garcés
Novelista, cuentista, periodista y poeta cordobés. Natural de la ciudad de Montería o San Jerónimo de los Charcos como él suele llamarle. Nació el 28 de agosto de 1950. En el género de la novela y el cuento ha alcanzado el suficiente prestigio y los méritos como para colocarse al lado de los más connotados escritores de nuestro país y de América Latina. Con sus obras en prosa ha ganado importantes concursos nacionales y ha quedado finalista en otros del orden internacional.
Algunas de sus obras son:
Cuentos y relatos
El Retorno Triste de la Memoria
Desde las fauces de la Sombra
Los Extraños Traen Mala Suerte
Balada del Amor Final
Zahusta
El Abuelo Bijao y otros cuentos de lao
Cuerpos otra vez
Novela
Carmen ya iniciada
La Llanura obstinada
Entre la Soledad y los Cuchillos entre otros.

Álvaro Cepeda Samudio
Narrador y periodista colombiano. Nació en Barranquilla en 1926. Se destacó como periodista, dirigió el Diario del Caribe. Se movió en la línea sin fronteras entre la narrativa y el periodismo, influenciada por la narrativa norteamericana contemporánea, que conoció cuando estudió periodismo en la Universidad de Columbia. Su intensa labor periodística se encuentra en los cientos de columnas, editoriales, escritos sobre política, cine, literatura, problemas de la ciudad y personajes queridos de la opinión.
Perteneció al grupo de Barranquilla que se formó en 1946, sin ningún plan definido, alrededor del Catalán Ramón Vinyes en compañía de Gabriel García Márquez, Germán Vargas y Alfonso Fuenmayor. Por ellos organizó y publicó sus cuentos Todos estábamos a la espera (1954). En ese mismo año, publicó su novela La Casa Grande, que fue alabada por García Márquez por la calidad del lenguaje y la estructuración de los personajes. Murió en 1972 en Nueva York.

José Félix Fuenmayor
Nació en Barranquilla en 1885 y falleció en esta misma ciudad en 1956. Periodista, funcionario y político. Desempeñó algunos cargos oficiales como el de contralor departamental. Viajó por los Estados Unidos, donde residió algún tiempo. Director del diario El Liberal; fundador y director de las revistas Mundial y Semana Ilustrada. En el decenio de 1950, se formó en torno suyo y del grupo de Barranquilla. Publicó los libros Musas del Trópico (poesía, 1910), Cosme (novela, 1927), Una triste aventura de catorce sabios (cuento fantástico, 1928) y La muerte en la calle (cuentos, 1967).
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David Sánchez Juliao
Es un prestigioso escritor nacido en Lorica en el año 1945 , autor de cuentos, fábulas, ensayos, testimonios, novelas y guiones de televisión que se caracterizan por divulgar las tradiciones y la cultura popular propias de la Región Caribe. Entre sus libros se encuentran:¿Por qué me llevas al hospital en canoa? (1974)Historias de Raca-mandaca (1975)El arca de Noé - fábulas (1976)Cachaco, Palomo y Gato – novela (1977)Nadie es profeta en Lorica - cuentos (1978)El Pachanga, El Flecha, Abraham Al Humor - cuentos (1981)Pero sigo siendo el rey - novela (1983)Mi sangre aunque plebeya - novela (1987)Buenos días, América - novela (1988); El Cacique y la Diosa - historia para serie de televisión (1989)El país más hermoso del mundo - relato para niños (1989)Aquí yace Julián Patrón - relato (1989)Este escritor cordobés ha rescatado la tradición oral popular en sus grabaciones. Un ejemplo de ellas son las realizadas en los años 70 como ‘El Pachanga‘, ‘El Flecha‘ y ‘Abraham mal humor‘.

Marvel Moreno
nació en Barranquilla en 1939. Fue una adolescente, bajo la guía de su padre, comienzó a leer a los grandes escritores de la literatura clásica y moderna y en los años sesenta se concentró sobre los mayores autores contemporáneos que ejercerán una influencia definitiva en su escritura. Mantuvo una estrecha relación con los miembros del “Grupo de Barranquilla”. En octubre de 1969 publica “El muñeco”, su primer cuento, en la revista Eco y, poco después, en el Magazín dominical de El Espectador. A partir de ese momento se dedicaró con pasión y de manera exclusiva a la escritura. Resultado de esto es la aparición de su segundo cuento “Oriane, tía Oriane” (1975), del libro de relatos Algo tan feo en la vida de una señora bien (1980) –titulado en esta edición Oriane, tía Oriane conforme a la voluntad de la autora– y de la novela En diciembre llegaban las brisas, finalista en 1985 del Premio Literario Internacional Plaza & Janés, publicada en 1987 y traducida al italiano y al francés. Por esta novela –de inminente publicación por esta editorial– recibe en 1989 el prestigioso premio literario “Grinzane-Cavour”, otorgado en Italia al mejor libro extranjero. En 1992 publica la colección de cuentos El encuentro y otros relatos. A pesar de la incurable enfermedad, que la aflige desde algún tiempo después de su llegada a París en 1969 y que se agrava en 1991, Marvel Moreno concluye su libro de cuentos hasta ahora inéditos, titulado Las fiebres del Miramar. Pocas semanas antes de morir, en 1995, pone punto final a su novela inédita El tiempo de la amazonas, que será publicada próximamente.

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David Sánchez Juliao, 'El Brujo de la Oralidad'
"LA ACTUAL TELEVISIÓN ES UN INSULTO A LA COLOMBIANIDAD"
Un aquelarre con el escritor de Lorica (Córdoba), en medio de un chaparrón bogotano. Por Ricardo Rondón Ch.*
David Sánchez Juliao
Aquella tarde de octubre en agonía, un chaparrón de los demonios sorprendió a David Sánchez Juliao en la avenida El Dorado y sin sombrilla. Son escasos los costeños que portan paraguas, a no ser que pasen de los 70 años, pero no para guarecerse de la tempestad sino para apoyar sus huesos marchitos.
A David le falta todavía un trecho para llegar a esa edad, y no creo que se acostumbre a la sombrilla.
Bueno, vaya uno a saber: se acostumbró a la corbata, a la camisa de cuello almidonado, al terno de paño espina de pescado, a las mancornas, y a ese formalismo que se inventaron los poderosos para viajar por el mundo y pasarla bien rico a costa de los contribuyentes, la diplomacia; entonces por qué no se va acostumbrar a ese adminículo, tan necesario por estos días, que no sólo nos salva de los torrenciales aguaceros sino de esas 'culebras' que nos podríamos encontrar en la vía pública, o del mismísimo raponero que ose violentarnos.
El cuento es que llegó Sánchez Juliao a mi oficina de redacción, empapado hasta la cédula, y ustedes saben muy bien que los costeños, sobre todo los de Lorica, hablan hasta por los codos, y más aún si están prendidos o mojados. Da igual. Por algo a David, la columnista Adriana Herrera, de El Nuevo Herald, de Miami, acertó al rebautizarlo con un remoquete que a él le encanta: 'El Brujo de la Oralidad'. Y honor que le hizo la periodista, porque en realidad lo es: un hechicero de la palabra.David estaba emparamado y traía bajo el brazo un sobre de manila que logró salvar del diluvio porque lo supo camuflar entre pecho y abrigo, debajo de su chaleco de cachemir. Ahí estaba intacta su más reciente joya literaria, 'Contador de Historias 2': 148 minutos de cuentos, narraciones, crónicas, relatos, ponencias y fábulas, que el autor de 'El Flecha', 'El Pachanga', 'Pero Sigo Siendo el Rey', 'Cachaco, Palomo y Gato' y 'Mi Sangre Aunque Plebeya', entre más de una veintena de novelas y relatos, ha cocinado en su memoria.
Empapado, sin un café de por medio y con el agite intermitente de rayos y centellas, El Brujo de la Oralidad dio inicio a su aquelarre. ¿Qué se le pasa por la cabeza a un costeño de Lorica, cuando lo sorprende un chaparrón en 'La Nevera' (como llaman los del trópico a Bogotá)?"Se me alborota la nostalgia. Cepeda Samudio dijo una vez que la nostalgia podría ser definida así : 'nostalgia es un costeño con gabardina'. Pero yo también diría que la felicidad podría definirse como un cachaco con guayabera". ¿Y qué remedio oportuno tiene para la nostalgia?
"La nostalgia según el maestro Zapata Olivella es un problema de orden fisiológico y químico. Cuando el cuerpo humano empieza a carecer de los ingrediente alimenticios que lo nutrieron en la infancia, el cerebro transforma ese problema de orden fisiológico en nostalgia. Entonces, uno toma un avión a Montería, se come tres sancochos de bocachico y se bebe seis 'Kola Román' y regresa a Bogotá hablando mal de los costeños". Entonces, usted no la sufre, usted la goza, que es lo que diferencia a los costeños de los del interior.
"Sí. Nosotros celebramos la nostalgia y hasta la tristeza. Si no es así, qué es entonces la cumbia. Mi hermana Nohora Sánchez Juliao, quien vive en Bogotá hace muchos años manejando su prestigiosa escuela de culinaria, cuando ve un nublado y lluvioso día de Bogotá, exclama: '¡Qué día tan maravilloso para meterse en la cama, arroparse con las cobijas y deprimirse bien rico!'. ¿Y usted sigue las instrucciones de la hermanita?
"Las sigo y las incremento. Pienso que no hay momento más propicio para escribir sobre personajes risueños que los momentos tristes. Es una manera que me he ingeniado para que mis propios personajes me salven de la tragedia de vivir en este Valle de Lágrimas y de 32 mil muertes violentas al año...y de tanta corrupción". A propósito, ¿ya empezó a hacer cuadre de caja con la vida?, ¿o cree está muy temprano?
"Lo maravilloso de ser escritor es que, al vivir nosotros en contra vía, empezamos a hacer cuadre de caja cuando tenemos 20 años. Ahora, casi a los 60, apenas empiezo a idear lo que voy a hacer cuando sea niño". Recuerda maestro cuando usted empezó en este oficio, en su pueblo, Lorica, con un sol abrasador y sin nevera.
"Es una lástima que tanta gente lo haya abandonado a uno en las verdes, y que luego, como fantasmas, quieran aparecerse en las maduras. En unas maduras en la que no hay nada que dar, puesto que la única riqueza que a uno le queda es lo que pudo haber contribuido para que la gente quisiera más a su propio país. Rindiendo homenaje al conocido aforismo, lo único que a esta altura a uno no le pueden quitar es lo mal escrito y lo bien bailado". ¿Todo eso y qué más lleva en su 'Almacosario', como usted bien ha denominado a esa bodega de los sentimientos que todos llevamos dentro?
"Siempre llevé encima el gran peso de una sospecha, que jamás, aunque lo pretendí, fui escritor. Soy simplemente un contador de historias. Por eso a estas alturas del segundo tiempo del partido, saqué de la reserva dos buenos jugadores: la pluma y la voz. No quiere ello decir que no siga publicando lo escrito, pero es que confieso, Ricardo, que es muy hermoso poder hablarle al país. Por ello, luego del Contador de Historias, he regresado con un segundo volumen, para hacer sonreír, siquiera, a un país ávido de la palabra". Que es lo que nos salva, que es el verdadero espíritu, el del habla. Y de eso usted tiene mucho qué contar...
"Sí. Y doy mi palabra acerca de que la palabra más hermosa de todas las palabras es la palabra 'palabra'. Palabra que sí. Entre las muchas cosas que nos pueden salvar a los colombianos, la palabra ocuparía la 'primera prioridad'. En ella se encarna la esperanza, la esperanza de un país más consciente y orgulloso de sí mismo, con un más elevado sentido de la pertenencia y de la identidad cultural. Me agobia el hecho de que en este país se sea más importante en la medida en que menos de aquí se parezca. Y lo que más a nosotros se nos parece es nuestra propia palabra". ¿Cómo es su ritual de 'Brujo de la Oralidad'?
"Pienso que ese mote que me han endilgado responde más a la manera como disfruto la palabra, que a la misma capacidad de uso de ella. El brujo no sería yo, pues provengo de una 'cultura aquelarre', en donde los miembros de las familias se reúnen a contarse todo, a criticar todo, a hacer la crónica de todo, en forma oral y acompañada del lenguaje gestual. Haber nacido en un entorno tal de una alta presencia de mestizaje y de una confluencia de almas, nos permite expresar todas esas almas: la india, la negra, la blanca y la árabe, en un lenguaje del conquistador, que es el español, pero frente al cual el mestizaje guarda aún una posición de reserva y de rebeldía. Es esa rebeldía contra las formas acartonadas de los diccionarios y las academias, lo que reviste el lenguaje popular de la Costa Caribe, de tanta belleza y tan brillantez". Y viéndolo bien, el mote no es gratuito. Usted en realidad es una suerte de hechicero, porque todo lo que le ocurre produce efectos mágicos, por lo menos en nosotros, sus lectores, y en una época no muy lejana, en la televisión. Acuérdese, maestro.
"Honor que me haces, Ricardo. Mira lo que hacen por uno los buenos amigos: subir el ego. Creo que fui en una época un aprendiz de brujo. Te confieso que en ese entonces tenía dos problemas, mala letra y mala voz. Entonces me propuse trabajar el método 'Palmer' y hacer 'planas' con una misma palabra hasta que hiciera la caligrafía legible. Hoy, tengo buena letra. En cuanto a la voz, hablaba atravesado y rápido, como buen Caribe procedente de andaluz, hasta que a los catorce años leí que Demóstenes había tenido en Atenas el mismo problema que tenía yo en Lorica. Tomé piedritas del Río Sinú y empecé a practicar una buena dicción con ellas en la boca. Te confieso que las piedritas de Demóstenes me llegaron a sacar la piedra, porque hice un trabajo tan perfecto que, ¡coño!, empecé a hablar cachaco. Tuve entonces que, sacando una a una las piedritas, ajustar el tono y la pronunciación, hasta que agarrara en la voz y la dicción los matices de un Caribe bien hablado". ¿Maestro, por qué no nos hace un favor, por qué no vuelve a escribir algo para la televisión ante tanto bodrio y decadencia que nos asalta a diario?
"No todo es malo en la tele colombiana. Los comerciales son excelentes. Yo diría, en el concepto de los canales, que un programa de televisión es la basura que va entre comercial y comercial. Nada más les interesa. Pero ello está conectado con la irresponsabilidad de los gobiernos, y con este agobiante problema de la cultura señorera y de la 'falta de ignorancia' -como diría Cantinflas- de las o los ministras o ministros de comunicaciones. La de ahora o el de ahora debe ser odontóloga o veterinario, ¿quién sabe? La actual televisión, además de un insulto a la colombianidad, es muestra de la poca importancia que los gobiernos le dan a los males que pueden causar a quienes no tienen recursos para pagar televisión por cable. Pero todo es así en este ignominioso subdesarrollo". Conclusión: ¿tenemos la televisión que merecemos?
"Y la policía que merecemos, sobre todo la de tránsito. A quienes se les da una institucional mordida sobre los partes. Y el gobierno que merecemos. Y los gremios económicos que merecemos. Y los ministros y las ministras 'churras' que merecemos. En resumen, el subdesarrollo no es una falta de recursos, sino una actitud frente a la vida. Sin embargo, abrigo la esperanza de que nos igualemos a la dignidad de Costa Rica, Nicaragua, Argentina y otros países que ya tienen expresidentes en la cárcel, conozco más de uno por aquí que anda suelto". ¿Se le mediría a meterle el hombro para salvar ese barco náufrago que es Inravisión?
"Inravisión parecía una enfermedad terminal desde cuando recibió la extrema unción de Paulo VI cuya visita transmitió. Por esos años, y tras la muerte de Kennedy, de Luther King, y otras muertes, el mundo empezó a moverse en dirección a esta horrenda globalización. Todo acabó en que en Colombia ya no hay correo, ni seguridad social, ni telefonía pública, ni educación universitaria gratuita...pero sí el sofisma de la libertad de expresión encarnada en los canales privados. Como dice mi gran filósofo de cabecera, el Chapulín Colorado, 'todo estaba fríamente calculado'. Lo que pasa es que fuimos tan bobos que jamás contamos con su astucia...No la del Chapulín sino la de ellos". Eso quiere decir que en caso de emergencia, usted lo último que salvaría de su residencia sería el televisor...
"No estoy de acuerdo. Para saber el mal que se le causa a los incautos hay que ver brasieres, nalgas y estupideces con frecuencia. Tenemos que ser conscientes del daño que le están causando a aquellos que, y no es mi caso, tragan entero". Maestro David: ¿qué puede ser más aburridor que la televisión prendida, la diplomacia y un aguacero de los demonios en Bogotá y sin sombrilla?
"Casarse con la ex mujer".
* Ricardo Rondón es periodista del diario El Espacio de Bogotá, área de Cultura y espectáculos (El texto fue reenviado a Cronopios por su autor)